Las microcasas con las que ahorras dinero y ayudas a salvar el planeta Redacción julio 23, 2018 Ambiente, Diseño & Arquitectura Cualquiera que viva en Hong Kong, Tokio, Londres o Manhattan (Nueva York) sabe que el espacio es escaso. Y a medida que se expande el número de megaciudades en el mundo –había 31 ciudades con más de 10 millones de habitantes en el 2016, según las Naciones Unidas–, el uso inteligente y eficiente del espacio residencial se ha vuelto esencial. Pero, ¿es posible vivir en grande en espacios diminutos? Este apartamento de 46 metros cuadrados, en el East Village de Nueva York, fue remodelado para convertirse en un pequeño apartaestudio que ofrece una gran capacidad de almacenamiento. Lo pequeño puede ser, de hecho, hermoso, según Small Homes, Grand Living (Casas pequeñas, vida grande), un nuevo libro de la editorial Gestalten que muestra cómo diseñadores y arquitectos innovadores de todo el mundo han creado casas sorprendentes en espacios compactos. El libro también destaca los beneficios –como el ahorro de tiempo y de dinero– de escoger vivir en un apartamento pequeño, más cerca de las comodidades del centro de la ciudad. “El lujo del tiempo es un valor que puede reemplazar el lujo del espacio si estás dispuesto a vivir en una casa más pequeña, más compacta”, escribió el arquitecto alemán Sigurd Larsen en la introducción del libro. 14 de 14 | «Al suspender el dormitorio en el centro del espacio se ha invertido el concepto de privacidad, con la sala convirtiéndose en el espacio privado y aislado y el dormitorio siendo más abierto y visible», dice el libro ‘Small Homes, Grand Living’ sobre esta microcasa en Francia. 1 de 14 | Cualquiera que viva en Hong Kong, Tokio, Londres o Manhattan (Nueva York) sabe que el espacio es escaso. Por eso, el uso inteligente y eficiente del espacio residencial se ha vuelto esencial. En esta galería de fotos te mostraremos cómo vivir en grande en espacios diminutos. Por ejemplo, las suites del Hotel Zoku, en Ámsterdam, que sirven para estancias breves y largas, fueron pensadas inicialmente como microapartamentos. 2 de 14 | Las zonas para dormir de las suites del Hotel Zoku, en Ámsterdam, están ocultas y separadas del espacio principal que está abajo. 3 de 14 | Los estantes móviles de este microapartamento se pliegan y despliegan para darle cabida al dormitorio y a la cocina. 4 de 14 | Esta microcasa fue diseñada por la firma PKMN Architecture y está ubicada en un barrio residencial del norte de Madrid, en España. 5 de 14 | El espacio abierto de este microapartamento (llamado Darlinghurst) de una sola habitación se divide en dos para separar las áreas comunales y privadas. Está en Sydney y fue diseñado por la firma Brad Swartz Architects. 6 de 14 | Los armarios o alacenas del microapartamento Darlinghurst de Sydney, que encierran la cama, han sido bautizados por los arquitectos como piezas de Tetris, pues fueron diseñados para tener una máxima capacidad de almacenamiento en un mínimo espacio. 7 de 14 | Este apartamento de 46 metros cuadrados, en el East Village de Nueva York, fue remodelado para convertirse en un pequeño apartaestudio que ofrece una gran capacidad de almacenamiento. 8 de 14 | En este microapartamento, diseñado por Jordan Parnass Digital Architecture, en Nueva York, las distintas áreas están organizadas en espacios funcionales para cocinar, vestirse, dormir, bañarse y relajarse. 9 de 14 | Quintana 4598 es el nombre de este proyecto de 12 microapartamentos en Buenos Aires (Argentina), diseñado por IR Arquitectura. Cada microcasa tiene puertas de vidrio corredizas que permiten que les entre suficiente luz y hacen que sus habitantes se sientan más conectados con la vida del barrio. 10 de 14 | Los espacios para almacenar cosas de los microapartamentos de Quintana 4598 están arriba y a lo largo de la cocina y del baño y abajo de la cama. 11 de 14 | Según el libro ‘Small Homes, Grand Living’, la firma Zooco Estudio transformó este espacio de 36 metros cuadrados en un microhogar que le rinde homenaje al famoso sistema de medidas Modulor de Le Corbusier. La vivienda está en Madrid (España) y se llama, cómo no, Modulor. 12 de 14 | «Buscando cambiar la estructura tradicional del dormitorio, el arquitecto creó una serie de unidades modulares diseñadas alrededor de la secuencia de la rutina diaria: dormir, trabajar, bañarse, vestirse y las actividades de ocio», se lee en el libro ‘Small Homes, Grand Living’ sobre esta microcasa de Madrid (España). 13 de 14 | Este es el microapartamento Valentin, en Francia, y fue diseñado por la firma ECDM Architects. El dormitorio está en una especie de caja suspendida del techo y hace que el apartamento tenga dos niveles. 14 de 14 | «Al suspender el dormitorio en el centro del espacio se ha invertido el concepto de privacidad, con la sala convirtiéndose en el espacio privado y aislado y el dormitorio siendo más abierto y visible», dice el libro ‘Small Homes, Grand Living’ sobre esta microcasa en Francia. 1 de 14 | Cualquiera que viva en Hong Kong, Tokio, Londres o Manhattan (Nueva York) sabe que el espacio es escaso. Por eso, el uso inteligente y eficiente del espacio residencial se ha vuelto esencial. En esta galería de fotos te mostraremos cómo vivir en grande en espacios diminutos. Por ejemplo, las suites del Hotel Zoku, en Ámsterdam, que sirven para estancias breves y largas, fueron pensadas inicialmente como microapartamentos. Y aunque los hogares diminutos son atractivos por tener alquileres menos costosos, también pueden ayudar a salvar el planeta, explica Larsen, quien destaca que las instalaciones comunes y el ahorro de energía hacen que vivir en espacios compactos en áreas densamente pobladas sea “la forma más eficiente de alojamiento”. Más importante aún, ya sea compartida o para una sola persona, una casa pequeña también puede tener un gran impacto en nuestra felicidad. «Al suspender el dormitorio en una caja en el centro del espacio se invierte el concepto de privacidad, con la sala convirtiéndose en el espacio privado y el dormitorio siendo más abierto y visible», dice el libro ‘Small Homes, Grand Living’ sobre esta microcasa en Francia. “Son refugios en los que ocurren nuestras rutinas semanales y, por lo tanto, tienen el potencial de contribuir fundamentalmente a la calidad de nuestras vidas cotidianas”, afirma Larsen.